“En muchos casos existe una fuerza, una energía de cambio, no en Europa ni en Brasil, pero en México sí”, considera Alain Touraine

La democracia está en crisis en el mundo: Alain Touraine

 

Como parte de los festejos por los 75 años del Instituto de Investigaciones Sociales, la UNAM realizó un homenaje al destacado sociólogo francés Alain Touraine, Doctor Honoris Causa deesta casa de estudios, mismo que incluyó diversos eventos académicos.

En la mesa redonda El Futuro de la Democracia, en la que participó Fernando Henrique Cardoso, expresidente de Brasil, y que fue moderada por el rector Juan Ramón de la Fuente, Alain Touraine aseguró que el sistema básico del proceso de democratización está herido y en peligro de muerte. Es decir, la democracia no es algo que tengamos con nosotros, sino que debe construirse de manera permanente.

Alain Touraine manifestó que en la actualidad en todo el mundo se está todavía lejos de haber  construido un sistema de explicación y de legitimación de la democracia, no de auge o de fortalecimiento.En México como en otras naciones, precisó, la crisis de lo político es completa, a veces moderada por la vuelta a principios religiosos.

En muchas partes del mundo, indicó, se observa la ruptura entre libertad e igualdad o la pérdida de autonomía de lo político o la ausencia creciente de defensa del universalismo de los derechos individuales y, de la misma manera, que la lucha por los derechos sociales no haya creado una ola de totalitarismo.

De esta forma, planteó, es un periodo de mayor importancia que el conjunto de formas de comunitarismo, de predominancia de los derechos colectivos sobre los individuales. Señaló, por ejemplo, que en Estados Unidos y Europa Occidental hay una crisis profunda de participación, representación y legitimidad.

Hoy, afirmó, la base de la democracia es la capacidad de movilizar la defensa de principios universalistas, derechos individuales, para dar un cimiento sólido a la autonomía de lo político que permita combinar el mundo de la liberación con el de la igualdad o la lucha contra las desigualdades. Sin embargo, no hay democracia si no hay predominancia de los derechos de los individuos sobre los de los grupos o colectividades.

En su oportunidad, Fernando Enrique Cardoso consideró que hay un gran avance de la democratización de la sociedad. “En el conjunto de la región latinoamericana este proceso está en marcha. Hoy, el principio de legitimidad democrática no está basado sólo en el sufragio ni el ejercicio de las leyes, pues requiere lo que yo llamo una pedagogía democrática, o sea, dialogar enforma permanente”, aseguró.

El también profesor emérito de la Universidad de Sao Paulo destacó que lo que la gente quiere es participar activamente en el proceso de deliberación, lo que no significa reemplazar en ese espacio democrático, institucional, la legitimidad de los que pueden tomar la decisión porque tienen la fuerza del voto.

Sin embargo, dijo, para que el sufragio pueda ejercer en su plenitud los efectos deseados, resaltó, es necesario que en el proceso de toma de decisión haya una apertura y la gente pueda sentirse parte. Es como una especie de fusión de la oposición entre comunidad y sociedad, es decir, entre

las reglas y el espíritu de estar juntos.

En la actualidad, apuntó, hay libertad y la formación de la sociedad civil, lo cual es positivo.

Aunque se debe convivir con el otro no por concesión del Estado si no por la capacidad de la sociedad de organizarse y plantear sus problemas. Esto vale para sindicatos, iglesias, universidades y prensa.

En cuanto a la igualdad es distinto. La gente subraya los niveles de desigualdad, que son enormes

e inaceptables. Ahí, advirtió, es donde se encuentra el nudo de la crisis que se vive. La deslegitimación de los espacios institucionales es fuerte, lo que no significa que el asunto sea volver a repetir la formación de los partidos. La legitimación requiere un diálogo más complejo con la sociedad.

En su oportunidad, el rector Juan Ramón de la Fuente sostuvo que, con la globalización, el Estado democrático parece no ser capaz de encontrar  soluciones a los problemas de sus respectivas naciones por las vías tradicionales.

Por un lado, argumentó, los gobiernos son protagonistas del orden internacional; por otro, muchos de los problemas que hoy en día se confrontan en casi todo el mundo no parecen encontrar la solución en el marco del Estado democrático. Esto tiene que ver con una sociedad globalizada, mal estructurada, con efectos perversos sobre millones de personas.

Entonces preguntó cuáles serían las perspectivas del Estado democrático para alcanzar soluciones por estas vías, que tienen que ver con el consenso, la capacidad de encontrar al interior de cada país los mecanismos para una mayor participación, rescatar los principios en este equilibrio delicado entre libertad e igualdad, pero ante las fuerzas implacables de la globalización económica, de pautas culturales, con efectos medioambientales y que parecen imponerle graves limitaciones a los Estados democráticos.

Como parte del homenaje efectuado en el auditorio de la Coordinación de Humanidades, Alain Touraine entregó el Tercer Premio Iberoamericano en Ciencias Sociales, donde Mari Carmen

Serra Puche, coordinadora de Humanidades, habló en nombre de las ganadoras del Centro de

Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana: Aisnara Perera Díaz y María de los Ángeles Meriño Fuentes, con el trabajo Esclavitud, familia y parroquia en Cuba. Otra mirada desde la microhistoria.

El jurado también otorgó dos menciones honoríficas por haber encontrado un desempeño sobresaliente en los trabajos de María Alejandra Salas Porras, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y de María Inés Pinto Fonseca, de la Universidad Nueva de Lisboa, Portugal. A esta ceremonia asistieron también Julio Labastida, Raúl Trejo Delarbre y Francisco Delich.

 

Nuevo paradigma

 

En su turno, René Millán Valenzuela, titular del Instituto de Investigaciones Sociales, señaló que en

su apertura al mundo como científico social los lazos más importantes de Alain Touraine se establecieron con América Latina.

“Entre Touraine, Latinoamérica e Investigaciones Sociales existen fuertes vínculos intelectuales y

afectivos. Una gran parte de la producción intelectual de este continente y del instituto se ha generado y así continúa a partir de los horizontes intelectuales que Alain Touraine ha abierto”.

Al dictar la conferencia magistral América Latina en el Nuevo Paradigma del Mundo Contemporáneo, Alain Touraine reconoció que la influencia de la sociología mexicana es importante más allá de las fronteras del continente y del mundo hispanohablante. “Por ello, tenemos que aprender más del grupo de investigadores mexicanos”, dijo.

Advirtió que hay dificultades en el sistema político de México, pero es impresionante la fortaleza intelectual de este país. “Es uno de los más vitales en el mundo, y cuando se acabe el estancamiento en la cumbre, seguramente su creatividad vivirá un auge rápido”.

Alain Touraine agregó que la democracia en México no es firme en la parte superior, pero es

sumamente activa en la inferior: en los barrios, pueblos, universidades, grupos religiosos, étnicos,

sociales y políticos están impacientes por participar en la transformación de la sociedad mexicana y de su papel en el mundo.

Recordó que su vida en la región empezó lejos de México, en Santiago de Chile. Al ser chileno le fue fácil transformarse en paulista y porteño, más difícil en carioca, o también boliviano, limeño, uruguayo, paraguayo, ecuatoriano y dominicano. Su encuentro con México fue más tardío. “Pero mis lazos con este país se han hecho más estrechos cada vez”.

El especialista francés subrayó que los países latinoamericanos están lejos de haber construido

espacios políticos sólidos. En cambio, “México ha decidido romper con la tradición antidemocrática del partido único y ha realizado una reforma política. No obstante, hasta la fecha no se ha creado un sistema estable de separación entre una mayoría y una minoría. Ojalá se resuelva este problema”, concluyó.

Cabe mencionar que el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, dictó también la conferencia Reforma del Estado y Gobernabilidad Democrática, moderada por Mari Carmen Serra Puche.

 

ALFONSO FERNÁNDEZ / GUSTAVO AYALA

/ ROSA MARÍA CHAVARRÍA

 

GACETA UNAM

 

ENTREVISTA / ALAIN TOURAINE SOCIOLOGO

México, entre el fracaso político y una gran vitalidad

En el mundo impera la incapacidad de actuar y pensar, deplora

Arriba el país está muerto, en medio las instituciones están mal y abajo los jóvenes, por ejemplo, hacen cosas increíbles en lo material e intelectual, como trabajar con los indígenas y otros sectores marginados

ERICKA MONTAÑO GARFIAS

 

"En muchos casos existe una fuerza, una energía de cambio, no en Europa ni en Brasil, pero en México sí", considera Alain Touraine FOTO Carlos Cisneros

En la mayor parte del mundo lo que impera es la incapacidad de pensar, actuar, prever y hacer proyectos para el porvenir. No hay capacidad de acción colectiva, expresa el sociólogo francés Alain Touraine, quien subraya el fracaso de la reforma política en México, aspecto que lo hace ”un país muerto, paralizado", dice en entrevista con La Jornada.

”En América Latina y Europa no pasa nada. Se han agotado los modelos, los actores, las ideas. No hay voluntad, no hay pensamiento. Es un mundo que no se piensa e inclusive en este continente no veo grandes corrientes de pensamiento.

”No lo digo de manera extrema o dramática, pero sí pienso que en este momento, y por razones higiénicas, es mejor ser pesimista", dice el sociólogo, uno de los autores de libros más importantes acerca de los cambios sociales a escala mundial.

Enojo de los jóvenes

El caso de México es un poco más extremo o complejo, añade y hace un desglose piramidal de la situación en el país: ”lo que me llama la atención es que arriba se encuentra la reforma política fracasada, un sistema bloqueado, no hay mayoría-minoría: ahí es un país muerto, paralizado.

”En el nivel intermedio están las instituciones pero casi todo anda mal, no se hace nada porque el sistema político no lo permite, pero abajo hay una vitalidad extraordinaria. En este nivel México es el más vital del mundo. Los estudiantes, los jóvenes hacen cosas increíbles intelectual y materialmente: van con indígenas, con pobres, inventan cosas. Eso ocurre un poco en Estados Unidos, donde también hay una gran vitalidad gracias a Bush porque los jóvenes están enojados. No diría lo mismo de Europa donde están bastante muertos, silenciosos".

No creo en el mundo, dice el autor de ¿Qué es la democracia? y Un nuevo paradigma para comprender al mundo de hoy, libro publicado este año en Francia, "en estos últimos días tengo la impresión más y más fuerte de que vivimos una serie de procesos regresivos.

”En Europa, las Américas, en el norte y el sureste, hemos vivido con un modelo que le daba prioridad a la sociedad, a conflictos internos muy fuertes, a una gran concentración de poder y de una capacidad de respuesta, de reformas, de evoluciones. Ahora tengo la impresión contraria y de que la realidad es otra."

Como ejemplo de esa nueva realidad está el narcotráfico, el contrabando o la corrupción y eso "hace 20 años no me pasó por la mente. Estaba interesado en movimientos campesinos, en el sistema político y escribir un capítulo sobre narcotráfico no tenía ningún interés, pero en el momento actual es diferente".

Otro ejemplo es el trabajo, tema central de su labor académica durante años, y la migración. El hecho de que hay migraciones enormes significa que poblaciones enteras viven de las remesas, lo que puede ser positivo:

"España se desarrolla con esos recursos, aquí no, en Portugal tampoco: se construye una casa y se abre un pequeño negocio, pero nada de desarrollo económico. Hay un millón de dominicanos en Nueva York, hay mucha plata, pero desarrollo económico no hay. Hay crecimiento, pero no hay desarrollo económico."

Lenguaje del poder

Al mismo tiempo, declara, hay un número creciente de gente que no tiene estatus, son clandestinos, sin importar que sean de México o de Africa del norte.

”Otro aspecto muy importante para mí, ya que estuve muchos años interesado en el tema del trabajo, es la precariedad, hablar de clase ahora es hablar de nada, no existe más".

Asimismo, agrega, la noción de orden empresarial, la empresa, el empresario, está desapareciendo, lo que manda son las finanzas, personas que se interesan en la plata, no en la producción.

Para Touraine hay una tendencia fuerte a la desaparición de lo que fue el mundo de ayer. "Tengo más y más la idea de que si este modelo occidental, social está desapareciendo, empuja hacia una serie de otros modelos y más que nada modelos estatales, totalitarios; es un poder absoluto, es una explotación de clase masiva de la población y todo eso en una sola cosa: el viejo concepto económico vuelve a ser útil. Se trata de un lenguaje no económico, no de clase, no social, sino del poder".

En cuanto al pensamiento, el balance que hace Touraine de los últimos decenios es que básicamente se acabó el modelo marxista y fue reemplazado por un modelo mucho más negativo. En el primero hay espacio para luchas, en el nuevo no se puede hacer nada. Estamos totalmente dominados, manipulados; es un tipo de terrorismo intelectual y tiene que acabarse porque indica que no pasa nada, no puede pasar nada y llega un día en el que las sociedades están fuera de la realidad.

¿Qué queda?, se pregunta, "no digo que no queda nada porque hay gente que sigue trabajando, pero incluso la gente con más influencia se encuentra aislada porque hay una discontinuidad entre las ideologías. Eso es lo que llamo este proceso regresivo".

Ausencia de clases dirigentes

La alternativa son los movimientos desde abajo "porque desde arriba se va creando un mundo mediático, económico. El problema es que no hay clases dirigentes. Está el mundo de las finanzas, globalizado, pero está desvinculado; se parece a la nube de Chernobil: está encima de todo y ahí cada iniciativa aumenta esta desvinculación.

”Por ejemplo en China hay una vida de protesta a nivel de barrios, todos los días hay huelgas, pero cuando llegan al siguiente nivel son controlados.

"En muchos casos existe una fuerza, una energía de cambio, no en Europa, no en Brasil, pero en México sí.

”Yo soy demasiado europeo del siglo XIX porque soy de ‘el pueblo y los intelectuales’, que era el sueño de antes", señala Touraine, el fundador del Centro de Análisis e Intervención Sociológicos y autor, entre otros, de Actores sociales y sistemas políticos en América Latina, Crítica de la Modernidad, ¿Podremos vivir juntos?: iguales y diferentes, ¿Cómo salir del liberalismo? y Un debate sobre la laicidad, co-escrito con Alain Renaut y publicado de manera reciente. Los pasados tres años los ha dedicado al estudio sobre la problemática de mujeres.

”Mientras tanto creo en ideas y en esperanzas y en movilizaciones. Hay que crear ideas, hay que apoyar iniciativas, hay que crear sueños y actuar".

Los sistemas de representatividad deben reconstruirse siempre, dice el sociólogo

Democracia herida de muerte y crisis de legitimidad: Touraine y Cardoso

Reflexiones en la UNAM del pensador francés y el ex presidente de Brasil

El Estado se ha mostrado incapaz de hallar soluciones, advierte el rector De la Fuente

KARINA AVILES

Alain Touraine.FOTO Carlos Cisneros

El sociólogo francés Alain Touraine afirmó que el sistema de democratización ”está herido y en peligro de muerte", ya que existe una crisis profunda de participación, representación y legitimidad.

En el mismo sentido el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso advirtió que el nudo de dicha crisis está en la deslegitimación de los espacios institucionales, por lo que se requiere de una ”pedagogía democrática".

Al referirse a México, Touraine sostuvo que el sistema político está ”bloqueado y la reforma política es un fracaso". Sin embargo, precisó que aquí, como en otros países, conviven dos tendencias: una, en la que existe un esfuerzo de formación, de pensamiento y de asociación de la sociedad civil y, otra, en la que hay un proceso de descomposición de ”arriba", razón por la que hay reformas que son urgentes.

Cardoso expresó que hay un sentimiento de izquierda no sólo en México sino en otros países, aunque dijo que "algunos partidos que se proclaman de izquierda presentan al país un futuro paradisiaco y cuando llegan al gobierno no cambian nada".

Debilitamiento peligroso

En la mesa El futuro de la democracia que fue moderada por el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente, Touraine advirtió que no estamos en un proceso de auge o fortalecimiento de la democracia: "Creo que estamos, de manera muy seria y peligrosa en un proceso de debilitamiento, por ejemplo, en Estados Unidos, Europa Occidental hay una crisis de participación, representación y de legitimidad".

Destacó que la "democracia no es algo que tengamos entre nosotros, pero es algo que tenemos que reconstruir permanentemente". Opinó que no hay democracia si no existe un predominio de los derechos de los individuos sobre los derechos de los grupos o las colectividades.

El autor de Actores sociales y sistemas políticos en América Latina consideró que no es posible defender una visión de democracia sin reconocer como primer paso la autonomía de lo político. En este sentido, expresó que el mundo democrático es el de la combinación de los valores de libertad e igualdad dentro de procesos políticos institucionalizados.

Dijo que la crisis de lo político es casi completa en el mundo y se observa en el mundo un proceso de "regresión, de ruptura", de desorganización, fragmentación, es decir, un modelo de "des-socialización absoluta".

Durante la conferencia organizada por el Instituto de Investigaciones Sociales en homenaje a Touraine, quien es Honoris Causa de la UNAM, Henrique Cardoso enfatizó que el principio de legitimidad democrática no está basado sólo en el sufragio, ni en el ejercicio de las leyes porque se requiere algo más: "lo que yo llamo una pedagogía democrática, o sea, dialogar en forma permanente".

Opinó que en la región latinoamericana el proceso de democratización de la sociedad está en marcha y hoy día tenemos libertad y la formación de una sociedad civil. Sin embargo, en lo que respecta a la igualdad, la situación es distinta por las brechas enormes que existen en nuestra sociedad.

El ex presidente de Brasil expresó que en lo que no se ha avanzado suficientemente en esta región es en la formación de un espacio institucionalizado en el que sea posible procesar el ejercicio del poder y buscar un republicanismo.

Al término de sus exposiciones, el rector señaló que cualquier similitud con la realidad nacional "es pura coincidencia". En una breve intervención, De la Fuente observó que con la globalización, el Estado democrático "parece que ya no es capaz de encontrar soluciones a los problemas de sus respectivas naciones por las vías tradicionales".

Más tarde, en entrevista, dijo que la democracia en México está en proceso de consolidarse. En el aspecto electoral se han registrado "avances inobjetables", pero no ocurre lo mismo en el funcionamiento de la sociedad en su conjunto y en la relación de la sociedad con el Estado.

De esta forma, añadió, el gran reto es de articular la participación ciudadana en las decisiones políticas mediante la generación de espacios novedosos para que puedan darse los consensos que requiere un Estado democrático.

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